UNA BATA FLOREADA
Sobre la cama sentado
en paciente espera
a que la puerta se abra.
Finalmente la manija
tras un ligero chasquido
despacio se mueve.
Con una bata negra
floreada en blanco y rosa
atraviesa el portal.
Las piernas en medias
en breves y firmes pasos
en dirección a él avanzan.
Muy temprano es aún
la tarde apenas pardea
la noche larga promete.
