APENAS INICIA…
Nueve pasos avanzas
con rutilante sonrisa
e impecable cadencia.
Mis manos en la cintura
las tuyas en mi espalda
los labios se encuentran.
De tono sube el magreo
sin vacilar nos recorremos
la camisa haces caer.
El grueso cinturón libero
y por los hombros deslizo
de tu vestido el resorte.
En tus ojos y los míos
una promesa se adivina
apenas inicia el incendio.
