Las manos juntas
encima de la mesa
el pacto de dos
Las manos juntas
debajo de la mesa
un día de luz
Poesía en espiral para deslizarse por sus letras.
UNA BATA FLOREADA
Sobre la cama sentado
en paciente espera
a que la puerta se abra.
Finalmente la manija
tras un ligero chasquido
despacio se mueve.
Con una bata negra
floreada en blanco y rosa
atraviesa el portal.
Las piernas en medias
en breves y firmes pasos
en dirección a él avanzan.
Muy temprano es aún
la tarde apenas pardea
la noche larga promete.
APENAS INICIA…
Nueve pasos avanzas
con rutilante sonrisa
e impecable cadencia.
Mis manos en la cintura
las tuyas en mi espalda
los labios se encuentran.
De tono sube el magreo
sin vacilar nos recorremos
la camisa haces caer.
El grueso cinturón libero
y por los hombros deslizo
de tu vestido el resorte.
En tus ojos y los míos
una promesa se adivina
apenas inicia el incendio.
UNA LIGA NEGRA
Los brazos levantas
con las dos manos
y ágil experiencia
el cabello sostienes,
con una liga negra
lo atrapas
lo estiras
la tensión mides
y cuando a tu gusto
acicalado queda
profundo respiras,
con intensa mirada
y voz grave,
sensual susurras:
“A trabajar”.
ESMERILADO
Esmerilado el vidrio,
apagadas las luces
y aún así,
nuestras siluetas
en acusador movimiento
se traslucen.