TEMPESTAD
En el verde sillón
larga te recuestas
la blusa abierta
y la lencería húmeda.
Extiendes las piernas
las caderas levantas
por la orilla la prenda
desde la cintura deslizo.
Las rodillas flexionas
el rocío de tu flor miro
y con un febril beso
a probarlo me acerco.
Con mimos y arrebatos
mis labios en tus labios
apasionadamente buscan
tu tempestad beber.
