UNA LIGA NEGRA
Los brazos levantas
con las dos manos
y ágil experiencia
el cabello sostienes,
con una liga negra
lo atrapas
lo estiras
la tensión mides
y cuando a tu gusto
acicalado queda
profundo respiras,
con intensa mirada
y voz grave,
sensual susurras:
“A trabajar”.
