miércoles, 11 de enero de 2017

Ya La Olvidé





YA LA OLVIDÉ 


Yo... yo creo que ya la olvidé.

El pelo que rebelde
le cubría un ojo,
siempre el izquierdo,
la inquieta mirada 
reveladora y enigmática,
la tentadora curvatura
que de cada hombro
desciende hasta el pecho,
henchido y palpitante,
el tobogán que lleva
por el abdomen al pubis
donde un laberinto
húmedo y sensible
detiene el avance
hacia ambas piernas,
curvo y alargado soporte,
de todo su cuerpo,
de toda ella.

Sí,
creo que ya la olvidé.





lunes, 19 de diciembre de 2016

Improvisar





IMPROVISAR

Acercarme a tu cuerpo,
conocer la partitura base,
mantenerte en vilo
siempre sin que adviertas
cuál cuerda pulsaré,
ni imagines como sonará
en ese momento tu piel.

Sobre tu cuerpo improvisar,
tu respiración escuchar y
con suavidad y precisión
pulsar, soplar, rozar,
incluso suavemente golpear,
con el frenesí del jazz
en tus senos, ideas prodigar.

Con el mayor entusiasmo
el "swing" de tu figura sentir,
percibir tu sensualidad vibrar,
responder a tu respuesta,
la música que tus reacciones
a mi piel y mi boca dictan tocar:
buscar llevarte y juntos llegar.





domingo, 27 de noviembre de 2016

La Chica de las Pecas Lamentó su Suerte



Publicado por vez primera en AsíntotasBlog
asintotasblog.wordpress.com


LA CHICA DE LAS PECAS
LAMENTÓ SU SUERTE
Poema en cuatro haikus


De la espalda
sus pecas adoraba
del pecho igual

Enamorada
ella de sus caricias
tuvo que huir

Él nunca supo
cuándo fue que sucedió
cómo la perdió

Un beso le dio
y su suerte lamentó:
nunca más volvió





miércoles, 16 de noviembre de 2016

Sus Uñas

                                                            Fotografía: Pinterest



SUS UÑAS



Y sus uñas
dibujaban medias lunas
en mis brazos,
mi espalda convertían
en lienzo encarnado
por sus rojos trazos,
hincadas en mis nalgas
marcaban efímeras
punzadas de pasión.


Sí, sus uñas,
a veces moradas,
rojas otras pocas,
naturales casi siempre
y sin olvido,
cuidadosamente afiladas;
sus uñas,
inquietos instrumentos
de placentero dolor.




lunes, 31 de octubre de 2016

Pasarela


PASARELA

En la penumbra
su mirada adiviné
traviesa me miraba
con una sonrisa.

A través de la ventana 
el viento de la noche
y la luz de la luna
su piel envolvían.

Despacio sus prendas
una a una quitaba
y de plateado
sensual se vestía.

Cuando el último paño
en la cama aterrizó 
el pasillo pasarela fue
y la luna me modeló.